Mundo ficciónIniciar sesiónRous insistía en querer marcharse. Si Jeremith ya no la recordaba y tampoco la amaba, su permanencia en esa mansión no tenía ningún sentido. Ella intentaba ser fuerte y no perder la compostura, pero por dentro tenía el corazón roto, Jeremith había vuelto a la vida solo para rechazarla.
Deseaba tirarse a la cama a llorar, de sus ojos se desprendieron pequeñas lágrimas, pero ella no se permitió rendirse ante su dolor.<







