Aleks caminó a la puerta y lo seguí.
Al abrir un chico con lentes que tiene unos Jeans y camisa, le extendió la bolsa a Aleks.
–Buenas noches señor Kostov, aquí está lo que solicito.
–Gracias Viktor, una disculpa por las molestias fuera del horario.
–Tenía tiempo libre –respondió el chico.
–Viktor, ella es la señorita Margareth O’Neill.
–Un gusto señorita O’Neill –saludo –. Si no necesita nada más, me retiro.
–Feliz fin de semana.
Ambos nos despedimos y desapareció en el ascensor, ni siqu