–Vamos a comer –murmuró al separarse.
Fuimos a la mesa donde se encontraba Jessia y su esposo.
–Felicidades Sean por el embarazo –sonrió Jessia –. Espero que tengan un varón, como nosotros con nuestro primer hijo.
Ella miró a su esposo con orgullo, yo solo esperaba a que viniera sano, no me importaba lo que fuera, pero me limité a sonreír.
–Yo solo espero que esté saludable y sea feliz –respondió Sean.
Lo miré sorprendida nunca había contestado de esa manera, siempre le daba la razón a todos.