POV Jesse
Cerrar la puerta del estudio de Valentina fue como sellar la entrada a un refugio en medio de un bombardeo. Durante años, me había enorgullecido de ser el hombre que mantenía la cabeza fría mientras el mundo se caía a pedazos, pero en el momento en que me quedé a solas con ella, mi autocontrol se desintegró como papel bajo la lluvia.
La miré apoyada contra la puerta. Estaba despeinada, con los labios todavía rojos por la tensión de la charla en la sala, y unos ojos que me exigían una