LA REINA DEL MAFIOSO. Capítulo 32.
Los tonos rojizos en el cielo comenzaron a verse, nadie podía sentir que eso fuera tan bonito como antes, la ilusión, la emoción y esas sonrisas desaparecieron de una familia entera que ya había sido desbaratada.
Aun cuando se esforzaran por mantenerse unidos, el robo de su felicidad se dio en cuanto el menor de la familia desapareció.
Luisa quiso verse fuerte, estar para los dos hijos que aún tenía, pero sus lágrimas salían cuando menos lo esperaba, apenas hablaba y cuando más lo intentaba co