Cinco años después. Aeropuerto.
—Mamá, si me gusta un lugar la primera vez que lo visito, ¿se llama amor a primera vista?
Una niña pequeña salió saltando por la puerta de salida, con dos coletas enredadas a ambos lados de su cabeza, cada una decorada con una gran fresa. Su cuerpo saltaba de un lado a otro, mostrándose excepcionalmente adorable.
Con ojos tan claros como el cristal, miraba curiosa a los transeúntes que iban y venían. Sus labios rojos y jugosos se curvaron hacia arriba, mientras qu