Capítulo145
Miranda, que no había podido dormir en dos noches por la tensión, finalmente se tranquilizó: —Gracias a Dios, Ezequiel, me asustaste mucho.

—Denme el alta.

Ezequiel giró la cabeza y sus ojos fríos se posaron en el rostro de Miranda. Si Aurora no aparecía, él no podía quedarse en el hospital.

—¿Cómo puedes darte de alta en tu condición actual?

Al oírlo pedir el alta, Miranda se alarmó de inmediato. Pero lo escuchó toser y continuar diciendo: —¡El alta!

—Esto...

El médico lucia apesadumbrado, pero
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP