Mundo de ficçãoIniciar sessão—Bueno, mucho amor hay por aqui —dijo Sabrina e hizo que Keiner me soltara.
—Sabrina, ¿porqué hiciste eso?
—¿Porque hice que Keiner?
—Me separaste de los brazos de Verónica.
—Sólo no quería ver tanto afecto ante mis ojos.
—Sabrina, es un gusto en conocerla —le dije.
—Disculpa; pero para mí no es ningún gusto en conocerte. Asi q







