Mundo de ficçãoIniciar sessãoKaterine no había olvidado lo que era despertar y encontrarse con ese enorme hombre cerca de ella, pero nunca dejaría de maravillarse. Con él, todos los días eran como el primero. Cuando lo veía, sentía un millón de cosas, pero sobre todo miedo, porque algo tan impresionante como él no podía ser verdad. Y absoluta adoración por su portentosa existencia.
Allí estaba él, observándola como si fuese







