La noche llegó más rápido de lo que esperaba y no tenía planes de volver a casa.
Me subí al coche, salí del camino de entrada y el motor rugió al encenderse. Sin un destino específico en mente, conduje sin rumbo por la ciudad.
Aferraba con fuerza el volante mientras atravesaba las bulliciosas calles, perdida en mis pensamientos.
Necesitaba aire, espacio y unos momentos lejos de las ideas que consumían mi mente.
Las calles se veían hermosas y solo admirarlas me ayudaba a escapar un poco de mis p