Capítulo 65: Corazón de piedra
A las nueve de la mañana, la oficina de Fénix parecía el puente de mando de una nave espacial.
James Sterling miraba tres pantallas gigantes. En el mapa digital, cincuenta puntos verdes se movían por la ciudad como abejas trabajadoras.
—Es hermoso —dijo Sterling, bebiendo su café—. Mira esa eficiencia. BioVida va a alucinar. Estamos entregando más rápido que nadie.
Damián estaba revisando facturas con Elena. Por primera vez en meses, los números eran positivos.
—S