[Punto de vista de Iris]
Desperté con el aroma de la comida.
Por un segundo, pensé que estaba soñando, que quizá aún estaba inconsciente. El cuerpo me dolía demasiado como para moverme, así que mantuve los ojos cerrados. Pero el olor seguía tirando de mí con insistencia, como si estuviera pinchando mi hambre con un palo. Mi estómago se retorció dolorosamente y rugió con fuerza, recordándome que llevaba mucho tiempo sin comer.
Obligué a mis ojos a abrirse.
El techo era diferente al de la habi