POV de Genie
Mi mano temblaba contra el pecho de Sylvan.
Sentía su corazón latiendo como un tambor de guerra bajo mi palma: fuerte, rápido, vivo. El chip parpadeaba rojo, contando los segundos que nos quedaban. Su piel ardía contra la mía, aún húmeda de nuestro encuentro salvaje contra el helicóptero. Su olor —sudor, sangre, sexo y ese algo único que era solo él— me envolvía como una droga.
—Genie… —susurró, su voz grave y rota, los labios rozando mi sien—. No pienses. Siente. ¿Qué quieres tú?