POV de Genie
El dolor era indescriptible.
No era solo físico. Era como si mi cuerpo entero se estuviera rompiendo desde dentro, cada célula, cada nervio, cada recuerdo siendo estirado y reformado mientras los gemelos luchaban por nacer. Me encontraba tumbada sobre el suelo húmedo del manglar, las rodillas abiertas, el barro frío contra mi espalda desnuda. Sylvan estaba entre mis piernas, sus manos temblando mientras sostenía mi muslo izquierdo, sus ojos —aún con ese brillo dorado en el centro—