Uno a uno los empleados comenzaron a dar respuestas negativas, ninguno conocía a ese hombre, pero había quienes juraban haberlo visto, así como Apolo, el único problema es que no sabían dónde.
El gran problema era descubrir como ese desconocido pudo obtener las llaves que guardaba con tanto cuidado. Estaba abierto a las sugerencias e ideas, pero sus empleados no tenían demasiadas a excepción de los encargados de seguridad.
Los más antiguos le tenían gran cariño a la familia de Apolo. Habían tr