Mientras más miraban a ese hombre, más se convencían de que era él. Aunque llevaba el cabello más corto que cuando Sánchez intentó arrestarlo, sabía que era él.
Los oficiales fueron alertados y pronto se movilizaron afuera del salón cubriendo cada salida que el delincuente pudiera tomar.
-Yo me acercaré a él, pero tú te quedarás aquí- Le advirtió a Jimena que lo miró como si estuviese loco
-Iré contigo y te ayudaré- Fue firme y determinante en su respuesta, pero Santiago negó
-Míranos, estam