Llevaron a Elizabeth a una cabaña alejada de la casa nueva, esta cabaña rodeada de cultivo era lo suficientemente lejana para que nadie escuchara nada.
Hernán cargó a Elizabeth hasta una habitación vacía y la tiró sin piedad al suelo. A lo que ella gimió del dolor.
Al ver que él salió de la habitación ella se arrastró a como pudo para escuchar atrás de la puerta. Baltazar quien se comunicó con Agustín para avisarle que ya tenían a Elizabeth en sus manos.
- Patrón, ya está aquí la mujer.
Los h