Gabriel y Elizabeth llegaron a la Hacienda, fueron recibidos por el capataz para que ellos pudieran entrar a la casa mientras él estacionaba el Pick Up.
-Adelante, estás en tu casa, dijo Gabriel con amabilidad
-¿Puedo tomar el teléfono?
-Sí adelante, puedes hacer tu llamada, te daré espacio.
Gabriel la dejó sola para que ella pudiera hablar con libertad, él se fue a su despacho a revisar unos documentos.
Elizabeth hizo dos llamadas a Roberto y él no contestaba, muy nerviosa hizo su último int