Llegaron al estacionamiento del Hotel y le colocó una mascarilla a Elizabeth y un abrigo negro, la cargó en sus brazos, salió del vehículo, caminó hacia el ascensor y entró por la entrada secundaria. Su vestimenta formal no dio sospechas que era un delincuente, se dirigió muy educado y formal al personal del Hotel, caminó rápidamente hasta llegar a su habitación.
Al entrar arrojó a Elizabeth a la cama, la acomodó, colocó unas cinchas en las muñecas y tobillos, para evitar que escapara por si re