Andrew
Subí las escaleras del porche y toqué el timbre. Era una de las pocas veces que había entrado a aquella casa, tan despampanante y extrovertida, si, debía de admitir que mi familia también tenía mucho dinero, pero siempre nos habían gustado las cosas más al estilo victoriano. Al fin y al cabo aquella casa solía verse más solitaria de lo normal mientras que la nuestra siempre tenía ese toque hogareño que hacia querer quedarte todo el tiempo en ella.
Toqué el timbre una vez más y a los segu