Alyssa
— ¿De verdad crees que es necesario que venga con nosotros? —Dije mientras me tapaba los oídos.
El perro de Andrew no había parado de ladrar desde que habíamos salido de casa y sus chillidos ya me tenían harta. Observé al cachorro una vez más en el asiento trasero y lo fulminé con la mirada.
—Cállate de una buena vez. —Le dije al animal para luego volver mi vista hacia al frente de nuevo.
—Creo que se siente muy solo allí atrás. —Dijo Andrew separando su vista de la carretera. —Es mejor