No había día que los pequeños gemelitos no hicieran una travesura, ya tenían media decoración que Violet había elegido para la casa rota, Alessandro apenas estaba descansando de que siempre le vomitaban sus costosos trajes, ahora les compraba los juguetes iguales por qué se peleaban siempre por el mismo
Al mafioso no le había tocado esa etapa de recién nacido a casi dos años de sus gemelos Dante y Evelyn, todavía no entendía como Violet y Marcus del Ángel habían hecho tan bien trabajo con ellos