La oficina de Violet quedó fría y en completo silencio después de la salida de Lizandro, la confundida mujer subió su delicada mano a su mejilla tocando el beso que el empresario de la bella sonrisa le había dejado al despedirse,
Violet no podía creer cómo Lizandro la había leído a la perfección, pero ella no podía pensar en una solución amaba a Alessandro con toda su alma, no podía siquier