El pitido constante del monitor resonaba en la habitación.
Elena estaba de pie junto a la cama del hospital, con la mirada fija en su padre. Su expresión era indescifrable, pero la tensión en su postura delataba su aparente calma.
Lucía en paz.
Demasiado en paz para todo lo que estaba ocurriendo.
Una risa amarga escapó de sus labios.
No fue fuerte.
—¿Piensas dormirte durante todo esto? —preguntó—. ¿O vas a despertar y por fin contarnos lo que sabes?
Sus ojos se entrecerraron.
—Tu familia se est