Elena estaba sentada detrás de su escritorio, mirando las cifras que se mostraban en la pantalla de su computadora.
Por primera vez en semanas…
Los números se veían prometedores.
Rivera Corporation aún no estaba fuera de peligro, pero la diferencia era innegable.
El acuerdo de Horizon Bay lo había cambiado todo.
La confianza de los inversionistas estaba regresando.
Los bancos se volvían más cooperativos.
Varias empresas que antes dudaban en trabajar con Rivera Corporation de repente mostraban i