Para mi sorpresa, asintió: —Sí, gracias.
Me desconcertó. ¿Qué significaba esto? ¿Quería quedarse a tomar té pero seguía siendo distante? No lograba entenderlo.
Lucas volvió a sentarse en el sofá y mientras buscaba un tema de conversación, pregunté: —¿Cuándo viaja Mariana al extranjero para su presentación?
—No me ha dicho, está muy ocupada últimamente.
—Ah, ya veo. Pero su ropa ya está lista, cuando tenga tiempo puede venir a probársela y si todo está bien, puede llevársela. No interferirá con s