Las semanas pasaron. El tiempo, que a veces parece detenerse, comenzó a fluir nuevamente. Maritza, la madre de Joaquín, seguía recuperándose lentamente en el hospital, pero esa noche no era sobre ella. Era sobre otra persona. La madre de Mara, Doña Elena Rivas, celebraba su cumpleaños, y la familia había organizado una fiesta íntima en la mansión de los Rivas para celebrarlo.
Mara se vistió con esmero para la ocasión. Eligió un vestido azul profundo, que combinaba con sus ojos, y se arregló el c