Mundo ficciónIniciar sesiónTodos los presentes estaban completamente atónitos.
Lo que estaban presenciando era mucho más que una simple paliza.
Era una violencia tan brutal que les provocaba escalofríos.
Ya ni siquiera parecía que estuviera golpeando a una persona.
Para ella, era como patear un saco de arena.
El teléfono seguía sonando.
Al otro lado de la llamada, el rostro de Santiago estaba sombrío y tenso.
Ya la hab&iac







