Capítulo treinta y dos.
—¿Y qué es eso de vida o muerte, Hawkins?— Preguntó Sandra Levins, esbozando una sonrisa minúscula en sus labios, —Antes de que me vaya a contar, ¿Le gustaría tomarse algo? ¿Un jugo o un café?
—Me caería super bien para la ocasión un buen vaso con jugo frío.— Contestó él de manera agradable, —Pero no se tarde mucho que lo que le quiero decir es sumamente importante.
—Me está llenando de mucha intriga, ¿Es algo grave? Dígame porque me está dando mucho miedo.
—No es nada grave. Solamente se trata