—¿Para dónde me vas llevar?— Vanessa estaba tratando de mantener calmada. Al mismo tiempo que trataba de ganar el tiempo suficiente, —¿Ya sabes que muchas personas están acá y que mínimo alguien ya te vio?
—Me vale una moneda de cincuenta centavos si la gente me ha visto. Pero usted se viene conmigo por las buenas o por las malas.
—¿Tú serías capaz de matarme en este lugar?
—Creeme que no me vas a querer seguir provocando si te digo que no.— Contestó Alonso en un tono de voz lleno de frialdad y