Sofía descendió lentamente por la larga escalera de mármol, sintiéndose insegura de su aspecto.
Al final, justo en el último escalón estaba Lucas, quien la observaba estupefacto desde abajo, asombrado por su belleza.
Estaba hermosa, más de lo que ya era, con sus rizos perfectamente armados como un marco alrededor de su pequeño rostro sonrojado.
El magnate sintió como su respiración se cortaba, cautivado por su presencia magnética.
su vestido, el que había escogido de entre cientos que habían ll