Mundo ficciónIniciar sesiónEl miedo me invade y miro hacia el hombre con el que me había reído mucho y disfrutado de un tiempo donde no me siento frustrada, molesta o decepcionada. Él me observa confundido y yo tomo mis cosas con nerviosismo.
— Debo marcharme a casa, nos vemos después. Que tenga un buen regreso a casa — digo corriendo tan rápido que a Felipe le cuesta seguirme por la herida que yo le había causado.— ¡Pero, Rose…! &mdash






