Mundo de ficçãoIniciar sessãoSabía lo que he dicho, pero, apenas acepté que lo iba a hacer, pude sentir como mi sangre se drenó y pude sentir como mi temperatura disminuía tanto que parecía un cadáver. Sin embargo, me negué a darme por vencida. Había dicho que podía lograrlo.
— Está bien, voy a levantar mi trasero de la silla y tú bajaras mis pantalones. — dice mi jefe y yo trago duro.Cuando acepté ser su esposa, no






