Estaba en graves problemas y lo peor, es que apenas me estaba dando cuenta. Cuando ya estaba casada con el hombre no es lo que creí que seria y pude saberlo antes de aceptar ser su esposa, pero, me concentré más en como él me hacía sentir y no en las advertencias que me habían dado minutos antes de cometer la locura.
— Puede estar pasándome a mí. — Susurro, aturdida.
— Dove, Si realmente crees que es demasiado para ti…
— ¡Claro que demasiado para mí! ¡Soy una mujer cristiana que está en contra