Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabía quedado sin palabras. No podía entender cómo era posible que él me dijera algo tan impactante con tanta naturalidad como si me dijera cual es el color de camisa que más le gusta tener.
Sentía que me faltaba el aire y que la calma que he logrado tener después de acostumbrarme a estar en el aire, ha desaparecido, por lo que, nuevamente había empezado a hiperventilar y el miedo a la altura, más el desespero por haberme met






