92. Sueños y temores bajo la nieve
La tensión en la mesa se hace insoportable, aunque solo sea yo quien puede percibirla. Para mis padres, no hay razón para temer lo que voy a decir. Mi respuesta debería ser lo más natural y esperanzador que un padre espera de su hija: una joven recién graduada con el segundo índice académico más alto de su promoción, una promesa de éxito y orgullo. Esa soy yo, al menos mientras mantenga mi verdad bien oculta en la oscuridad. Porque lo que ellos no saben es que mi vida está lejos de ese ideal. L