84. Un paso audaz
La ceremonia de graduación llega a su fin con aquel gesto simbólico que todos hemos esperado: siguiendo la indicación de la rectora, desplazamos el hilo de nuestros birretes de un lado a otro. Es un movimiento pequeño, pero su significado es enorme; es el punto final a estos años de esfuerzo, dedicación y crecimiento. Las luces del anfiteatro brillan con más intensidad, como si la sala entera se llenara de una energía vibrante.
—¡Felicidades a todos los nuevos egresados de negocios! —anuncia la