Varios meses antes...
La puerta de la oficina de Lucien se abrió tras un ligero golpe. —Adelante.
Caleb entró cargando una delgada carpeta. A diferencia de las docenas de informes que llevaba cada día, esta permaneció firmemente en su mano en lugar de colocarla de inmediato sobre el escritorio.
Lucien lo notó. —Encontraste algo.
—Sí.
Lucien dejó lentamente la pluma a un lado. —Siéntate.
Caleb permaneció de pie. —Creo que esta conversación es mejor tenerla de pie.
Lucien lo miró un momento antes