Amelia recibió el mensaje justo después del mediodía.
"Ven a mi oficina ahora"
Lo leyó dos veces. No había saludo, ninguna explicación, ninguna calidez escondida entre las palabras. Aun así, sonrió débilmente para sí misma y colocó su teléfono sobre la mesa.
—Por fin —susurró.
En los últimos días, Lucien había estado distante, imposible de contactar, y completamente absorto en lo que fuera que hubiera pasado después del regreso de Chloe. Amelia había intentado llamarlo varias veces, pero él hab