FRANCINE
No puedo respirar. Luces parpadean detrás de mis párpados cerrados. Justo cuando creo que voy a asfixiarme, él me retira. Jadeo, intentando recuperar el aliento, con saliva resbalando por mi barbilla.
"Sobre la mesa", ordena él, con voz áspera.
No dudo. Me levanto sobre mis piernas temblorosas y me giro, inclinándome sobre la fría y pulida superficie de su escritorio. Aparto una pila de papeles. Estos caen al suelo. Escucho cómo se levanta, el roce de su ropa.
Entonces está detrás de mí