Capítulo 34: Amor Tardío
Por primera vez, a Antonio no le importo el llanto o los gritos de Elena.
Se sentía muy decepcionado de ella.
Lo había engañado y en verdad pensó que era el único en su vida.
“Ja… en verdad que soy un idiota” – pensó furioso – “y yo castigando a Erika porque ella me dijo… dios… que imbécil… de seguro todo lo que me dijo de ella era mentira y mientras yo la maltrate”
- Debo disculparme con ella… si, de ahora en adelante seré un esposo ejemplar – declaró mientras pisaba e