Capítulo 30: Omisión
- ¿Qué? – Natalia se asustó un poco al escuchar esa voz desconocida.
- No lo voy a repetir, mujer insolente.
Natalia frunció el ceño y en eso noto que parado bajo la sombra del árbol de la entrada estaba un hombre mayor, vestido con un traje a la medida sujetando un bastón negro con ambas manos.
- ¿Quién es usted y como entro a mi casa?
- ¿Seguro que no sabes quién soy? – preguntó avanzando hacia la luz para revelar su rostro.
Natalia frunció el ceño al ver a ese anciano, p