CAPÍTULO 27: Contrato extendido
La primera fue Carla Ruiz, miembro de la junta directiva, una mujer elegante que había estado con la empresa desde siempre.
Ella cruzó los brazos y miró directamente a Sebastián. "No", dijo con firmeza. "Sebastian tiene razón. Necesitamos más tiempo para evaluar. Saltar la pistola podría mordernos más tarde".
Los labios de Sebastián se crisparon en una pequeña sonrisa satisfecha. Uno en su esquina.
El siguiente fue Tom Hargrove, un tipo corpulento de operaciones