*—Lay:
Todo había cambiado.
Habían pasado dos semanas desde aquel día en que le pidió a su jefe que lo castigara con nalgadas y Layonel podía decir con mucha seguridad de que la relación entre Damien y él había cambiado para peor. Apenas se hablaban, solo lo hacían cuando Layonel llegaba al trabajo y cuando tenía que reportarle sus supervisiones. Cuando sucedían los reportes, Damien hablaba con palabras cortas y nunca lo miraba a la cara. Siempre parecía ocupado y estaba cada vez más alejado de