Punto de vista de Sarah
Sonreí mientras extendía los expedientes del hospital sobre la mesa de café de Alex como si fuera una crupier repartiendo cartas. Cada documento era un arma, cada firma una bala en mi pistola cuidadosamente cargada. Alex estaba sentado frente a mí, sus ojos oscuros escudriñando los papeles con la intensidad de un halcón que divisa a su presa.
"Dios mío, Sarah." Su voz era apenas un susurro. "Esto es imposible."
"¿Lo es?" Me recosté en la silla, saboreando el momento. "Mi