46. Al final...
El momento pareció congelarse, con nosotros tres ahí, en la encrucijada al final del camino. Era el problema final… Sentía mi respiración demasiado fuerte y tanto Christian como Antonio parecían dos gatos a punto de destrozarse con colmillos y garras. Por lo menos Antonio tendría que decidir a quién intentaría matar primero, eso considerando, claro está, que estuviera solo.
-Vete, Daleman.
- Solo me iré si ella me lo pide. -respondió él con mirada desafiante.
- Si quieres que siga con vida… de