Mundo ficciónIniciar sesiónEl sobre en mis manos se sentía tan viejo que temí romperlo al abrirlo, el amarillento papel comenzaba a lucir marcadas manchas y empezaban a separarse las esquinas. En el interior había una carta y una llave. Me acomodé en el sillón a leer, ya había oscurecido y afuera las únicas luces eran las de las estrellas y los departamentos al otro lado de la calle, donde podría jurar que vivían al menos ocho personas con insomnio. Comenc&







