Mundo ficciónIniciar sesiónEn medio de una espesa bruma mental, recuperé poco a poco el conocimiento. Sacudí con suavidad la cabeza y abrí lento mis ojos.
—Ustedes dos... son los que... ah... mencionó Efxil. —Mi voz era apenas un susurro carrasposo. Estaba recostado en una habitación grande, vacía, adornada únicamente con la cama sobre la que yacía y una luz que venía del techo muy tenue—. Él dijo que harían esto. Pero







