Mundo ficciónIniciar sesiónEl día amaneció frío, con nubes grises y un viento funesto que helaba los huesos.
Permaneció casi una hora recostada en la cama después de despertar, envuelta en las cálidas cobijas, mirando como Jeynz dormía. Mientras se preguntaba por céntima vez qué le llevó a querer tanto a la niña, dio la vuelta y sus ojos llegaron al techo.
Aún bajo el peso reconfortante de sus cobijas no pudo evitar pensar







