Mundo ficciónIniciar sesiónNatasha
Finalizo la llamada y busco ropa al azar en mi armario.
—¡Julieta!— llamo.
La susodicha llega de una vez.
—Mande.
—En media hora volamos a Cali, prepara lo necesario.
Se va sin rechistar. Me decido por un vestido aterciopelado blanco ceñido que me llega un poco más arriba de las rodillas. Escojo una cartera del mismo color, Gucci.
<






